AS MARAVILLAS DEL MEXICO ESCONDIDO

UXTLA
GUTIÉRREZ, México, feb. 7, 2005.- La Selva Lacandona,
una selva de un millón 550 mil 200 hectáreas
se está extinguiendo, debido a una salvaje deforestación, un
viejo problema de propiedad de la tierra, y asentamientos irregulares.
En 1971 por Decreto Presidencial, y como una forma de resolver un problema
de pobreza, se regaló la tierra a 66 familias de lacandones que llegaron
a vivir a 614 mil hectáreas, bajo el régimen de bienes comunales,
pero esa misma tierra ya había sido dada con anterioridad; se
encimó entonces con 71 ejidos. Esto generó dobles propietarios de
un mismo territorio, desatándose así el primer conflicto de
tierras con otras etnias, choles y tzeltales.
Más
tarde llegaron los invasores, y con ellos, los asentamientos irregulares que
convirtieron la más exuberante selva en tierras para el arado, la
agricultura y el pastoreo. Erosionaron, extinguieron y convirtieron este
pulmón, segunda fábrica natural de oxígeno más
importante de América, en un desierto, tan sólo en 20
años, la destrucción fue del 41% del territorio selvático.
Durante 1978, se declaró reserva de la biosfera a Montes Azules que concentra
el 20% de la biodiversidad del país, el 20% de las plantas de
México, el 25% de las aves, el 27% de los mamíferos y de las
especies diurnas de mariposas el 44% del total nacional.
Desde hace algunos meses comenzó el programa de atención a la
comunidad zona lacandona y la reserva de la biosfera Montes Azules, el cual
consiste en reubicar a varios grupos en beneficio de 288 familias, lo que
equivale a mil diez habitantes, desde distintos puntos de la reserva hacia
nuevos asentamientos, para rescatar en total dos mil 320 hectáreas.
Uno de estos asentamientos recién creados, es Nueva Magdalena,
rodeada de una alfombra inmensa y pareja de copas de árboles que miden 90 metros desde la base.
Esta es la nueva casa para las primeras 25 familias reubicadas.
Este asentamiento de reciente diseño y creación, cuenta con
caminos, comunicaciones, escuelas, servicios de salud, brigadas sanitarias, que
antes los habitantes de la selva no tenían. Casas de madera con pisos de
cemento, respetando usos y costumbres, cocina separada en la parte de
atrás y huerto enfrente.
En la Nueva
Magdalena, los ahí reubicados tenían
días de no hacer lo mismo que hacían en su vida diaria en la
selva;
sembrar,
cargar la leña, trabajar la tierra, esa tierra que era más que
una herramienta de trabajo, una forma de comunicación y de
comunión. Los viejos de la
Lacandona cuentan entre el sueño y la leyenda, lo que
fue vivir en su tierra, esa donde para marcar el arraigo y el amor a su selva,
desde el nacimiento enterraban sus ombligos. Los jóvenes conociendo del
inicio de lo que sería una nueva vida, la cual sólo les muestra
incertidumbre, porque no saben si ha llegado el tiempo de la siembra y no
sabían y no lo saben aún, si esa tierra sería buena para
el cultivo, para el barbecho y para la cosecha.
San Francisco del Caracol, población ubicada a ocho horas caminando
del poblado más cercano, la majestuosidad de la selva se reducen a
escasos centímetros de plantas sobre la superficie, por ser la selva la
tierra mas rica del planeta, pero también el más frágil
hábitat del ser humano.
Es por eso, tan trascendental la reserva de la biosfera de Montes Azules.
Sin embargo, el diseño para el rescate de una selva erosionada por la
sobrepoblación y la sobreexplotación, aún cuando parece
ideal, encierra una grave complejidad, que no tiene respuesta inmediata.
El río Lacantun, una arteria lacustre impresionante, tranquila, donde
se escucha el seseo intermitente e interminable de la cigarra, el croar de los
batracios enormes sobre las piedras que se asoman a la orilla del río,
la silenciosa y grave presencia de los lagartos que aparecen horizontales
sorpresivamente
sobre la superficie.
Esta es la tierra de los Lacandones, los que han permitido, y tolerado
convivir con otras etnias, los choles, los tzeltales.
Nadie como el Lacandon para cuidar la vegetación, ese indígena
lacandón, largo, nervudo, que además de saber sonreír, ha
conocido la tierra como la palma de su mano. Esa selva de Chiapas que fue y es
el acervo genético de flora y fauna más importante del
país.
Es aquí donde David, comisariado de cinco comunidades, tres
lacandonas, una chol y otra tzeltal, llama a los suyos caribes, aprecia como
nadie el rumor de la lluvia, el canto del pájaro 'guío' y el
aullar de los monos.
En Lacanha, está ese mundo que constituye la base de su
imaginación y de su visión de vida, porque los lacandones son
como sus descendientes mayas, por el origen con toda seguridad, el primer
pueblo y el más emblemático de Chiapas.
CUETZALAN
PUEBLA
rigen del nombre: Se dice que el nombre original de Cuetzalan era Quetzalan, es
decir, "lugar donde abundan los quetzales"; aunque la acepción
para Cuetzalan es "manojo de plumas rojas con puntas
azules preciosas sobre dos dientes", término asociado con el
tributo que hacia el pueblo de Cuetzalan al imperio Tenochca.
> Ubicación: Cuetzalan se ubica
a 174 km
al noroeste de la ciudad de Puebla y a 85 km al este de Zacatlán de las Manzanas. La región donde se
sitúa este singular
poblado forma parte
del área conocida como Sierra Norte, una zona de clima tropical
húmedo. Pertenece a dos regiones morfológicas: la Sierra Norte y el
declive del Golfo. La primera se caracteriza por la formación de sierras
más o menos individuales, paralelas, comprimidas las unas con las otras
y que suelen formar grandes o pequeñas altiplanicies; en tanto, el
declive del Golfo se caracteriza por numerosas chimeneas volcánicas y
lomas aisladas. La principal característica es la larga y baja sierra
que atraviesa de oeste a este la parte sur; la sierra se levanta a 1 000 m sobre el nivel del
mar, presenta una serie de picos más o menos alineados y se prolonga
hasta Tlatlauquitepec. De la sierra hacia el sur se
presenta un brusco declive de más de 600 m en sólo 2 km
hacia el río Apulco. El descenso sur-norte no
es tan marcado como el de la sierra hacia el sur, pues llega a ser de 1 200 m en sólo
nueve kilómetros.
Cuetzalan pertenece a la vertiente septentrional
del estado, formada por las distintas cuencas de los ríos que desembocan
en el Golfo de México y que se caracterizan por sus afluentes
jóvenes e impetuosos, con una gran cantidad de caídas.
Localizado
en la cuenca del río Tecolutla, Cuetzalan es cruzado por el Apulco,
el cual corre por una gran parte de la Sierra Norte y los ríos Cuichati y Zoquiate, que recorren
de oeste a este la parte central hasta unirse al Apulco.
> Historia: De orígenes prehispánicos, Cuetzalan comenzó su
vida como pueblo cuando se convirtió en tributaria de la gran Tenochtitlan en tiempos del emperador Axayácatl,
desde 1475, asignándosele el grado de centro recolector de tributos,
particularmente de las codiciadas plumas de quetzal.
Poco
después de la
Conquista, la región es entregada en encomienda a
Jacinto Portillo y no es hasta mediados del siglo XVI que se coloca
oficialmente a Cuetzalan dentro de los registros
demarcatorios de la
Sierra Norte.
Así,
desde 1552, la zona es sometida por los españoles y catequizada por los
franciscanos. En 1555 se le conoce a Cuetzalan con el
primer nombre de San Francisco, como área de influencia franciscana,
junto con otros sitios como Zacapoaxtla, Jonotla y Nauzontla. En la
época colonial, el poblado fue conocido como San Francisco Quetzalan, y hasta 1863 fue renombrado Cuetzalan.
En
esta época, la participación de los indígenas zacapoaxtlas y cuetzaltecas en
las batallas de los cerros de Loreto y Guadalupe en 1862 contra los franceses,
dio mayor renombre al área, hecho que redundó en el aumento de su
demarcación y la adjudicación de propiedades cedidas en usufructo
a nuevos colonos que desplazaron poco a poco a los nativos, situación
derivada de la promulgación de las Leyes de Reforma, expedidas por el
presidente Benito Juárez.
La
región donde se ubica este poblado pertenece al área conocida
como Sierra Norte, una zona ubicada al noreste del estado de Puebla. Posee una
vegetación típica de bosque de niebla que también se
extiende a las vecinas tierras montañosas del norte y centro de
Veracruz, constituyendo un paisaje llamativo. En 1986 se eleva a ciudad y se
declara como una ciudad típica y monumental. En el 2002 se integra al
programa "Pueblos Mágicos".
> Población: La comunidad ha
sustentado su economía con el cultivo del café, que ha sido objeto
de reconocimientos continuos en virtud de su alta calidad, y actualmente la
actividad turística ocupa un lugar preponderante.
> Sitios de interés: Con un amplio bagaje
de historia, un clima que armoniza la exuberante vegetación con los
fríos de la montaña, Cuetzalan es un
lugar para quedarse. Ver y transitar sus calles y los rincones que ofrece al
visitante es una aventura. Aquí le ofrecemos algunos de los más
renombrados:
Parroquia
de San Francisco.
La
estructura original de este edificio es de comienzos del siglo XVII, aunque se
renovó constantemente entre 1790 y 1942. A principios del
siglo XIX se le agregó una torre reloj de estilo ecléctico. La
parroquia presenta una planta basilical, con un remate de artesonado de yeso en
la nave central.
Capilla
de la
Purísima Concepción o iglesia de la Conchita.
Ésta
es una dependencia anexa a la
Parroquia de San Francisco, la cual fue concluida en 1913.
Santuario
de Guadalupe.
De
estilo neogótico, este edificio decimonónico es conocido
también como "iglesia de los Jarritos", ya que su torre
está decorada con cientos de pequeños jarros de barro. Su
arquitectura está inspirada en la basílica de Lourdes en Francia.
Palacio
municipal.
De
estilo neoclásico rústico, la construcción fue edificada
con base en un diseño parecido al de la basílica de San Juan de Letrán en Roma. Esta obra se comenzó en 1939
y se terminó en 1941.
Museo
Etnográfico Calmahuistic.
En
este recinto se exhiben una serie de objetos típicos de los habitantes
de la región, como sus trajes de uso cotidiano, artesanías y
telares, así como piezas arqueológicas del sitio de Yohualichan, además de fotografías y
documentos.
Casa
de Cultura.
Antigua
casa de máquinas, la cual a partir del año 2002 alberga el Museo
Local, la Biblioteca
y el Archivo Municipal.
> Fiestas: Disfrutar Cuetzalan, es disfrutar su gente, sus fiestas, sus
artesanías y su comida. Aquí le presentamos algunas sugerencias
para hacerlo:
Sin
duda una de las tradiciones más conocidas de Cuetzalan
es la llamada Danza de los Quetzales, una representación local de la
cosmología indígena y su vínculo con la vida de los
colectores de plumas, actividad que era ofrecida a los dioses para que les
fueran propicios. La indumentaria, los instrumentos y los movimientos dancísticos son clave importante en la
interpretación del simbolismo de esta práctica que perdura hasta
nuestros días. Otro rito importante es la Danza de los Voladores,
existen variantes de esta misma danza en áreas del Golfo de
México donde radicaban las tribus totonacas y huastecas,
lugares en los cuales se originó. No en balde se considera
también que Yohualichan, ubicada cerca de Cuetzalan, es la ciudad gemela de la de El Tajín, situada en la zona totonaca de Veracruz.
Entre las fiestas más importantes de Cuetzalan se encuentra la de San Francisco de Asís,
el 4 de octubre, cuando también se celebra la Feria del Huipil, cuya reina
se elige entre las jóvenes más habilidosas y carismáticas
de la región. Esta feria se inició en 1963, con el objeto de
rescatar los valores tradicionales de la comunidad indígena.
Como
punto climático de este evento se realiza la consabida Danza de los
Voladores, que inaugura las celebraciones a San Francisco con una larga
jornada
de música y danzas, las cuales también incluyen la famosa Danza
de los Quetzales, que se distingue de la otra gracias al magnífico
penacho que ostentan los participantes.
Otras
tres danzas que se ejecutan en Cuetzalan son la de
los Santiagos, que representa la batalla entre moros y cristianos, aplicada al
hecho de la Conquista
española; la de los Negritos, una danza de origen colonial basada en una
tradición local que integra elementos totonacas y africanos,
acompañados con música y un estruendoso zapateado; finalmente
tenemos la Danza
de los Toreadores, que incluye una serie de movimientos y reverencias en
relación con los trabajos que se llevan a cabo en el campo
En
1949 se celebró la primera gran fiesta en Cuetzalan,
la Feria del
Café, con la cual se conmemoró una tradición en el cultivo
de este grano que había otorgado a la ciudad una importancia
indiscutible en el negocio cafetalero y que en la actualidad reúne a los
mejores productores de café de la región.
> Gastronomía: En Cuetzalan
existe una amplia variedad de platillos que tienen su origen en la
combinación de elementos españoles e indígenas, haciendo
de su cocina, así como de toda la gastronomía poblana, un
delicioso sincretismo de olores y sabores tradicionales. Así, cualquiera
que visita Cuetzalan podrá deleitarse con un
buen plato de cecina ahumada con tlayoyos y hongos,
acompañados con un vino de maracuyá o yolixpan, así como de un buen café y de
postre una gran variedad de dulces tradicionales, el pan de rodeo o una rica
fruta como la macadamia o el maracuya.
Ø Artesanía: Su producción
artesanal más famosa son los textiles y las prendas fabricados en telar
de cintura, así como trabajos en cestería y talla en madera.
Pagina creada por:
Gerardo Caballero Muñoz.
Salamanca Gto.
19-marzo-2009